La Avenida Del Libertador tendrá una ciclovía de once kilómetros, desde Vicente López hasta Retiro

Los once kilómetros de la Avenida Del Libertador que se extienden desde el partido bonaerense de Vicente López hasta Retiro van a contar con ciclovías unidireccionales para bicicletas en cada uno de sus lados, según un anuncio del Gobierno porteño de la obra que arrancará mañana para cambiar el diseño tradicional y aliviar las tensiones que suelen ocurrir entre ciclistas, peatones y automovilistas.

Los trabajos durarán casi un año y se harán en tres tramos, empezando por el que conectará a la Ciudad con la Provincia de Buenos Aires, con un costo de $1139 millones sobre la avenida que, según datos de la la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, es una de las trazas más utilizadas por los ciclistas.

En rigor, la fisonomía actual de la avenida muestra diferencias a lo largo de esos once kilómetros para quienes eligen viajar en bicicleta.

En el recorrido coexisten bicisendas que se despliegan sobre la vereda con ciclovías que van por la calzada, lo cual deriva en conflictos y problemas de convivencia, en muchas ocasiones, con los peatones que transitan por la zona y con las personas que aguardan el transporte público en las paradas de colectivos.

También, suele ocurrir que se generan tensiones en los cruces de calles o durante la espera del semáforo para cruzar.

Por ello, se proyectaron las dos ciclovías unidireccionales que estarán sobre ambos márgenes de la avenida, luego -en sentido al centro de la avenida- habrá una senda destinada al “ordenamiento del espacio público”, que contará con los contenedores de residuos, y en un tercer carril en el que se desplegarán plataformas de colectivos similares a las que existen en la red del Metrobus.

La obra apunta a que cada uno de los usuarios de la avenida tengan un espacio ordenado para transitar: las ciclovías para los ciclistas, las veredas con más espacio para caminar para los peatones, 60 plataformas nuevas para el ascenso y descenso de pasajeros de los colectivos y un sistema de semáforos adaptativos para optimizar el flujo del tráfico para los automovilistas.

Durante un encuentro con la prensa, el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, sostuvo que “esta transformación es integral e incorpora adecuaciones para mejorar la movilidad en la avenida”; en tanto que el secretario de Transporte, Juan José Méndez, señaló que “este rediseño es para llevar una avenida estándar de la década del 70 a una del siglo 21 que contiene a todos los usuarios”.

Según precisaron, la obra prevé un 200% de aumento estimado de ciclistas para el primer año, sumará 400 árboles y habrá 5.250 metros cuadrados de espacio nuevo para peatones.

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