Kulfas recopila anuncios de inversiones privadas para desterrar el “mito” del éxodo de empresas

Por un lado, la delgada línea roja que trazó la vicepresidenta Cristina Kirchner entre funcionarios que no funcionan y que sí lo hacen en la administración de Alberto Fernández, ha producido en las últimas horas, una hiperactividad de presentaciones de power points rindiendo cuentas del funcionamiento de las distintas y numerosas carteras del gobierno nacional. Por el otro, la incipiente recuperación en la actividad, producto del desconfinamiento de la pandemia de coronavirus, comienza a mostrar algunos “brotes verdes” que el ministro de Desarrollo ProductivoMatías Kulfas, se apresuró a recopilar y presentar en sociedad para erradicar lo que considera es un mito periodístico. El éxodo de las empresas de la Argentina.

El documento oficial presenta un párrafo de rigor criticando la herencia recibida al sostener que “hubo éxodo de empresas en Argentina −sea por retiro o por cierre− durante el período 2015-2019, cuando, producto de equivocadas políticas macroeconómicas y nulas políticas productivas, el país sufrió tres años de recesión sin que mediara pandemia alguna. De acuerdo a datos de AFIP, son más de 25.000 las empresas que dejaron de existir en Argentina entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019”.

La pandemia de coronavirus es la segunda causa presentada por el ministerio de Kulfas para deslindar responsabilidades por las decisiones de algunas compañías que han sido fuertemente golpeadas por la caída de la actividad desde el 20 de marzo pasado. Entre ellas, hay que anotar aquellos nombres propios de los rubros de la gastronomía; turismo; entretenimiento; o compañías aéreas: “Efectivamente anunciaron su salida, como el caso de varias aerolíneas completamente afectadas por el impacto de la pandemia en el sector, tales como LAN Argentina −que venía en declive por la recesión local de los últimos años−, Air New Zealand, Qatar Airways o Emirates”.

Las cadenas de retail merecieron un comentario aparte en el informe. El caso emblemático de la firma de capitales chilenos Falabella, “que anunció la búsqueda de un socio local” se produjo a raíz del impacto del COVID-19 que “ha sido dramático: en nuestro país, el producto cayó 19,1% interanual en el segundo trimestre, una magnitud inédita. El piso de la actividad económica fue abril y, desde entonces, se ha observado una mejora gradual de la actividad económica, con características muy heterogéneas”.

El expediente Falabella, que incluye a la compañía Sodimac, en realidad, se explica también por un proceso de aceleración del proceso de digitalización del retail que ha afectado sus resultados contables haciendo inviables sus grandes tiendas en la ciudad de Buenos Aires y, en consecuencia, se implementó un agresivo plan de retiro voluntario de trabajadores y la activa búsqueda de socios locales.

El documento también denuncia las versiones que cataloga como fake news (noticias falsas) y que involucran a empresas como Starbucks y Burguer King cuyos directivos supuestamente estaban armando las valijas en búsqueda de otras plazas con consumidores con mejores ingresos.

Los casos de Glovo y Brighststar también fueron analizados como productos de una reestructuración de su operatoria en Latinoamérica. La primera, paso a ser controlada por Pedidos Ya y la compañía distribuidora de celulares, terminó siendo adquirida por el grupo local Mirgor.

Hecho el descargo del denominado “mito” del éxodo, Kulfas, enumeró 35 anuncios-promesas de inversión de compañías de distinto tamaño, grandes, como Wolkswagen; Nissan o Intel o más pequeñas, como empresas pymes, del área textil y del calzado, de origen nacional.

Nada expresa el documento de las causas menos tangibles de un clima adverso para los negocios producto de las constantes discrepancias hacia el interior del frente gobernante. Esta razón, de mayor preocupación entre los hombres de negocios, que afecta la posibilidad de un despegue de la producción luego que se deje atrás la pandemia de Covid-19, fue puesta en blanco sobre negro, ayer, en la reunión que encabezó el “super ministro” Martín Guzmán con la cúpula de los grandes dueños de empresas que se reúnen bajo el logo de Asociación Empresaria Argentina (AEA). En la reunión, donde Guzmán afirmó comenzar a ver con buenos ojos reducir el gasto público el próximo año, electoral, y crear condiciones de certidumbre para el funcionamiento del mercado cambiario, se topó con la pregunta de Héctor Magnetto del grupo Clarín: “¿Está alineado todo el frente gobernante detrás de estas premisas?”

Sea como fuere, cada ministro adelanta sus planes para el 2021 rindiendo examen de lo hecho en el 2020, ante distintas mesas calificadoras. Una, está presente en una app gestionada por Santiago Cafiero para los ojos del Presidente, otra, se halla ubicada en los despachos del Instituto Patria, que tiene sólo dos barras de Excel: funcionarios que funcionan y funcionarios que no lo hacen.

Por Antonio D’ Eramo

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