Internas por todos lados: tras reunión con el Gobierno, la CGT lanzó otro huelga general para el 9/5

Apenas un día después del encuentro con funcionarios de primera línea del Gobierno, que le permitió a la CGT tener cierta sintonía con la Casa Rosada tras 4 meses sin diálogo y llevarse varios trofeos (reforma laboral acotada que no toca sus cajas y promesas de homologación de paritarias), la conducción de la central obrera respondió con la convocatoria a un nuevo paro general de 24 horas para el jueves 9 de mayo contra el ajuste económico, especialmente sobre los jubilados y otros sectores vulnerables, la liberación de los precios, los topes a las paritarias y los despidos en el Estado.

Durante la reunión en la Casa de Gobierno del miércoles, los sindicalistas le adelantaron a Guillermo Francos, a Nicolás Posse, al asesor presidencial Santiago Caputo y al secretario de Trabajo, Julio Cordero que en la cumbre del Consejo de este jueves se iban a definir “medidas de acción directa”. Desde la CGT se dijo ayer que Caputo les había pedido “disculpas” por haber incluido la reforma laboral en el DNU/70, sin hacer consultas previas.

Pese a todo, en la reunión de la cúpula cegetista se impuso la postura de los sectores más dialoguistas (los “gordos” y el grupo de independientes que componen la UOCRA, UPCN y Obras Sanitarias) que proponían lo que se aprobó: un paro para la primera quincena de mayo. En cambio, los gremios más combativos, enrolados con las posiciones de Pablo Moyano y Luis Barrionuevo, querían acelerar la convocatoria a la huelga para antes de fin de mes.

En el oficialismo no se mostraron sorprendidos por la decisión y hubo silencio de radio, lo mismo que en la secretaría de Trabajo donde uno de los funcionarios que estuvo con los líderes gremiales dijo: “Veremos cómo sigue todo. Pero vamos a seguir charlando”, justificaron allí ante una consulta que hizo “Clarín”.

No obstante, en el Gobierno también hay dos líneas: una más dura de corte de todo tipo de negociación y otra que está más decidida a esperar porque cree que lo de la CGT es un acting puertas para adentro para conformar a los más duros.

Para mostrar una actitud de firmeza, desde la central obrera se preocuparon en recalcar que “para nada estamos de acuerdo con esta política económica” y por eso, se decidió acelerar el plan de lucha, aunque la falta de avance en la negociación para destrabar la homologación de la paritaria de Camioneros, pudo haber tenido peso en la decisión.

El miércoles, Moyano se quedó en la Casa Rosada para destrabar la cuestión, tras haber marginado a su hijo Pablo de las negociaciones. Las discusiones por el aumento salarial de los camioneros, una suba de 45% para marzo y abril, se reactivaron ayer, pero el Gobierno presiona por imponer un techo que es resistido por el sindicato.

Además de avanzar con la segunda huelga general contra el gobierno de Javier Milei, el Consejo Directivo de la central obrera decidió realizar un acto con movilización el 1° de Mayo junto al monumento al Trabajo, ubicado en la esquina de Paseo Colón e Independencia, a una cuadra de la sede cegetista, bajo la consigna de “La Patria no se vende”. También se decidió que algunas columnas acompañen la marcha universitaria del día 23.