Bachelet no buscará segundo mandato como alta comisionada de DDHH de la ONU

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, anunció hoy que no aspirará a un segundo mandato, por lo que en septiembre abandonará el cargo que detenta desde hace cuatro años.

 

Foto: Télam.

“Como mi mandato de Alta Comisionada llega a su fin, esta 50ª sesión del Consejo será la última en la que me expreso”, dijo ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra la expresidenta chilena, de 70 años, que no explicó las razones de su decisión.

Dejará el puesto en un momento especialmente polémico, después de que organizaciones defensoras de los Derechos Humanos cuestionaron el alcance real de su reciente viaje a China, en el que tuvo la oportunidad de visitar la región de Xinjiang, donde las autoridades chinas están denunciadas de abusos contra la minoría musulmana uigur.

La salida de Bachelet de su puesto como Alta Comisionada obliga al secretario general de la ONU, António Guterres, a proponer a una persona para sucederla, un proceso en el que se requiere el visto bueno de la Asamblea General, donde están representados todos los Estados miembro de Naciones Unidas.

La oficina, creada a mediados de los noventa, se rige por un criterio de reparto geográfico, y, al contrario que otros cargos de la ONU, ha tenido a lo largo de su historia más mujeres que hombres (cuatro frente a tres).

Antes que Bachelet ejercieron como altos comisionados el jordano Zeid Raad al Hussein, la sudafricana Navy Pillay y la canadiense Louise Arbor, entre otros.

El cargo de Alto Comisionado para los Derechos Humanos está confrontado a fuertes presiones políticas por parte de muchos países de todo el mundo y si bien puede ser llevado a cabo durante dos mandatos, casi todos los predecesores de Bachelet evitaron quedarse más de un mandato.

Bachelet, la primera mujer presidenta de Chile, que durante la dictadura sufrió torturas, fue nombrada en el puesto por Guterres en 2018.

Nacida el 29 de septiembre de 1951 en Santiago, Bachelet pasó su infancia en varias ciudades de Chile, donde su padre, piloto del ejército del aire, era destinado. En 1970, empezó a estudiar Medicina y entró en las Juventudes socialistas.

Vivió en carne propia el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y la cruenta dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990). Su padre, Alberto Bachelet, murió en 1974 a causa de las torturas por mantenerse leal al Gobierno del derrocado mandatario socialista Salvador Allende.

La muerte de su padre marcaría para siempre la vida de Michelle, que siempre buscaría estar a su altura.

En 1975 fue detenida junto a su madre por los servicios secretos. Fueron trasladadas al centro de Villa Grimaldi, un centro clandestino de torturas de Santiago.

Luego se exiliaron primero a Australia y después a la República Democrática Alemana, donde continuó sus estudios de Medicina. Regresó a Chile en 1979 y se graduó tres años después.

Esta pediatra de profesión, madre de tres hijos, fue presidenta de Chile en dos ocasiones.

Tras un primer mandato (2006-2010), que concluyó con niveles récord de popularidad, Bachelet no pudo presentarse inmediatamente ya que la Constitución no permite ejercer dos veces consecutivas.

Fue nombrada entonces al frente del organismo ONU-Mujeres, en Nueva York, un cargo internacional desde el que propulsó el valor de las mujeres en política.

A finales de 2013, volvió a presentarse para dirigir su país y llevó a cabo un segundo mandato (2014-2018), durante el cual impulsó varias reformas progresistas, como la adopción del matrimonio entre personas del mismo sexo y la despenalización del aborto.

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Télam.

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