Alivio para Independiente: goleó en su debut y pasó de ronda

Independiente cumplió con los deberes y encontró algo de paz en su presentación en la Copa Argentina. Ya sin Leandro Stillitano en el banco, volvió a la victoria luego de siete partidos tras golear por 3-0 a Ciudad de Bolívar en el estadio único Diego Armando Maradona de La Plata.

Con goles de Martín Cauteruccio, en el primer tiempo, y Nicolás Vallejo y Matías Giménez, en el segundo (etapa en la que jugó con uno más por la expulsión de Alfredo Troncoso), el Rojo marcó la diferencia para pasar de ronda y esperar por el ganador de Comunicaciones y Central Córdoba de Santiago del Estero.

Como la lógica lo preveía, Independiente asumió el protagonismo desde la hora del arranque. Con Kevin López como eje y conductor en el núcleo del campo, y Cauteruccio siempre dispuesto a hacer daño arriba, se adueñó de la posesión, adelantó líneas en campo de Bolívar y propuso ser vertiginoso cerca del área contraria.

La primera clara la consiguió a los seis minutos. Caute desenfundó una volea a quemarropa que salió esquinada y el arquero Maximiliano Cavallotti se lució con una reacción a puro reflejo para contener el disparo arrojándose hacia su derecha.

El 9 del Rojo tendría revancha diez minutos más tarde. Tras una contra letal del conjunto de Avellaneda por un tiro de esquina mal ejecutado del equipo del Federal A, Vallejo desbordó por izquierda, soltó hacia el medio y Cauteruccio la mandó al fondo de la red con un sutil toque de zurda.

En el segundo tiempo todos los caminos condujeron a Independiente al dos a cero. Primero avisó Juan Cazares con un tiro libre que descolgó del ángulo Cavalloti y al rato Alfredo Troncoso vio la roja por un codazo y dejó a Ciudad de Bolívar con uno menos. Entonces el 11 vs 10 le facilitó el trámite a los orientados por Pedro Monzón.

Se liberaron los espacios y Cauteruccio estuvo cerca de ampliar el marcador con un mano a mano increíble que definió al cuerpo del arquero. Hasta que a los 65 Vallejo definió como una especie de penal en movimiento después de una asistencia de aire de Juanito y concretó lo que estaba al caer.

Matías Giménez, ya a los 89 minutos, le puso el broche a lo que terminó siendo goleada para Independiente, que pasó la prueba con el Moncho en el banco y calmó las aguas para trabajar más tranquilo en la semana mientras la dirigencia analizará si buscar DT o darle una oportunidad a Monzón.