“Necesitamos fortalecer las reservas para tener un ancla en la economía”, dijo el titular de Aduana

El titular de la Dirección General de Aduanas (DGA), Guillermo Michel, aseguró hoy que el nuevo sistema de registro de importaciones (SIRA) apunta a hacer un uso más eficiente de los dólares disponibles para la producción, ya que “necesitamos fortalecer las reservas para tener un ancla en la economía”.

El funcionario negó que existan demoras en la aprobación de importaciones y detalló que, hasta esta mañana, había 47.106 SIRAs registradas de 8.934 importadores por 5.209 millones de dólares que “están en proceso de aprobación normal de todos los organismos”.

“Necesitamos fortalecer las reservas para tener un ancla en la economía, que es lo que hacemos desde el día uno que está el ministro (de Economía, Sergio Massa). Necesitamos dólares para asegurar el proceso productivo y acompañar la baja de la inflación”, afirmó Michel en una entrevista con Radio Provincia.

Según dijo, la adopción de este nuevo mecanismo obedece a un 70% de duplicaciones de registros de SIMIs (anterior sistema de pedido para importar) para un mismo producto, lo que también provocaba un aumento de demandas cautelares para liberar la importación de productos y un problema para medir la demanda real de dólares.

Al respecto, señaló que había 3.150 expedientes de cautelares acumulados de 2020 y 2021 por cerca de 2.500 millones de dólares que no tenían un seguimiento personalizado y que “muchas SIMIS tenían dos años de antigüedad, que se iban extendiendo los expedientes judiciales”.

A partir del nuevo sistema -afirmó- se logró que muchas empresas desistan de estas cautelares, entre ellas casos emblemáticos como telas por montos importantes, neumáticos y toallas.

“La Justicia empezó a declarar abstracto muchos de los procesos y se está replicando en el resto de los expedientes”, afirmó el titular de Aduana, aunque dijo que la Aduana todavía trabaja sobre 1.068 importadores que siguen con cautelares que no podrán seguir en el proceso “hasta que no desistan de las cautelares o no demuestren ante la Aduana el peligro de demora”.

Lo mismo ocurre para las empresas que tienen denuncias penales de Aduana por sobrefacturación de importaciones, que tampoco podrán documentar hasta que no regularicen la situación judicial.

“No podemos faltarle el respeto a la gente. El problema de fondo es la brecha y hay que hacer los esfuerzos por achicarla. Hay consecuencias y las consecuencias son estas. Hay que controlar de manera previa para no trabajar con el hecho consumado”, finalizó Michel.

 

 

 

 

Fuente: Télam.

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