Los nuevos delivery´s que surgieron con el Covid-19

La imposibilidad de la mayoría de sus clientes para desplazarse a los lugares habituales de atención de concesionarias, escribanías y bancos fueron la clave que impulsó los cambios en esta dinámica.

En el caso de los automóviles, el cambio no sólo implicó la entrega del vehículo sino que también corren por cuenta de la concesionaria los trámites de patentamiento -hasta ahora a cargo del cliente- y, si se usa un auto usado como parte de pago, su cotización y retiro.

En el caso de los haberes jubilatorios, el Banco Itaú comenzó a ofrecer un servicio de entrega de jubilaciones a domicilio para aquellos que cobran un haber en el banco.

Desde el plano institucional, el Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires puso en marcha durante la cuarentena “un cambio paradigmático” a través de los Certificados de Actuación Remota, para el aval de firmas de documentos privados.

El procedimiento consiste en que, durante una videollamada con el escribano, el cliente le muestra el momento en el que está firmando el documento que debe validar y que luego escanea y envía por correo electrónico al escribano.

Al recibirlo, el escribano redacta un informe dando constancia de que fue esa persona la que firmó el documento y lo envía junto con el certificado de la copia del documento original a través de un servicio de mensajería.

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