La Economía sigue creciendo a buen ritmo

Los indicadores privados y oficiales coinciden en remarcar que en el tercer trimestre del año se
consolidó la tendencia de crecimiento de la economía, con un alentador registro en la baja del
déficit de las cuentas públicas.

A continuación , el informe Económico Mensual del Banco de la Ciudad de Buenos Aires
analiza las distintas variables de la economía en el trimestre:

Esta semana se conocieron datos del nivel de actividad que reflejan que la economía sigue
creciendo a buen ritmo, habiendo consolidado su proceso de expansión, con prácticamente la
totalidad de los sectores económicos en alza. En paralelo, los números fiscales del mes de
septiembre corroboraron la tendencia favorable que vienen registrando tanto el gasto como los
ingresos gubernamentales, con su correlato en un menor déficit de las cuentas públicas.
Cerrado el tercer trimestre del año, se sobre-cumplió la meta intermedia pautada para el déficit
primario, lo que deja al gobierno bien posicionado para cumplir la meta fiscal prevista para todo
2017. Finalmente, la dinámica que muestran los precios internos, con una inflación subyacente
que sigue siendo superior a lo que el BCRA esperaba para esta época del año, llevó a la
autoridad monetaria a impulsar esta semana una suba de tasas, a fin de reencausar las
expectativas inflacionarias de cara a 2018.

En lo que hace a los indicadores de actividad conocidos esta semana, los mismos dan cuenta
de un fuerte crecimiento de la economía en el tercer trimestre del año. El Estimador Mensual
de Actividad Económica (EMAE) elaborado por el INDEC experimentó en agosto una suba
interanual de 4,3%, elevando al 2,4% el crecimiento acumulado para los primeros ocho meses
de 2017. Respecto al mes previo, la variación sin estacionalidad se ubicó en 0,3%, de forma
que, aún de mantenerse la actividad constante en el mismo nivel durante septiembre, el tercer
trimestre presentaría un avance de 1,3% respecto al segundo (equivalente a una velocidad de
expansión del 5,3% anualizada en el margen), en lo que fue la suba más pronunciada desde
que la economía retomó la senda del crecimiento a mediados del año pasado.

Asimismo, los indicadores privados corroboran esta visión con información al mes de
septiembre. El Índice General de Actividad (IGA) de Ferreres experimentó una suba de 5,6%
respecto a un año atrás, acompañada de un alza en la medición sin estacionalidad de 0,3%
mensual, de forma que el nivel de actividad habría culminado el tercer trimestre con una
expansión de 1,5% en relación al segundo según esta fuente alternativa.

Con estos datos, la economía ya habría vuelto a su pico previo de 2015, aunque con una
diferencia clara en términos de tendencia, producto de un proceso de crecimiento que en esta
oportunidad se sustenta sobre bases más sólidas y que se sostendría en 2018, dando lugar a
dos años consecutivos de crecimiento por primera vez en lustro. Más aún, el próximo sería el
primer año en décadas en el que en la economía argentina se darían simultáneamente cinco
elementos atípicos para estas latitudes: una menor presión tributaria, disminución del gasto
público, baja del déficit fiscal y reducción de la inflación, con crecimiento de la economía.

En lo concerniente a la evolución de las cuentas públicas, el déficit primario registró en
septiembre un descenso de 15% nominal con respecto a un año atrás, acumulando su tercera
baja consecutiva. Al igual que en los dos meses previos, los ingresos continuaron creciendo a
un ritmo superior al de las erogaciones (26,5% vs. 17,3%), como resultado del sostenido avance de la actividad agregada, conjugado con un constante retroceso en los subsidios
económicos y una moderación en otras partidas del gasto.

Con el gasto creciendo de manera consistente por debajo de los ingresos, la evolución del
déficit primario permitió cumplir con comodidad la meta planteada para los primeros tres
trimestres del año, alcanzándose un “rojo” primario (antes del pago de intereses de la deuda)
de 2,2% del Producto, frente a una meta intermedia oficial de 3,2% para el mismo período. De
esta forma, a sólo tres meses de que termine el año, el déficit acumulado equivale apenas a
cerca de la mitad de la meta anual original del Tesoro (4,2% del PIB) o incluso de las
previsiones para el corriente año incluidas en el Presupuesto 2018 (4% del Producto).

Por último, en lo que fue su primer movimiento desde el mes de abril, el BCRA llevó esta
semana su tasa de interés de referencia a 27,75%, con una suba de 150 puntos básicos. Este
incremento fue seguido por aumentos en los rendimientos del mercado secundario de Lebacs,
que para la letra de más corto plazo pasaron a situarse en 27,50%, 1 punto porcentual arriba
de los valores de la última licitación. Con este endurecimiento de las condiciones monetarias, el
BCRA respondió a una dinámica de los precios que muestra cierta resistencia a la baja, con
una inflación subyacente que si bien en el tercer trimestre se ubicó una décima por debajo de
los dos trimestres previos (1,6% vs. 1,7%), aún resulta superior a lo deseado.

Con todo, si bien los rendimientos en pesos se movieron al alza, el tipo de cambio culminó la
semana en ascenso, con la cotización del dólar quebrando los $17,9 a nivel minorista, aunque
acompañando una tendencia regional, previéndose una mayor estabilidad cambiaria una vez
que se calmen ciertas tensiones externas y continúe el ingreso de divisas para financiar la
corrección gradual de las cuentas públicas, combinado con tasas de interés reales positivas
para consolidar la desaceleración inflacionaria en marcha.

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