Actrices Argentinas acompañará otra denuncia por acoso sexual y maltrato en el ámbito de la cultura

La organización convocó a una conferencia de prensa para el próximo jueves, a las 18:30 en el auditorio Bauen en el centro porteño.

Tal como ocurrió en diciembre de 2018, cuando la organización acompañó a la actriz Thelma Fardin en su denuncia contra Juan Darthés por violación con una conferencia de prensa histórica, el colectivo “Actrices Argentinas” llamó a los medios a una nueva presentación para el próximo jueves 12 de septiembre que tiene como objetivo “visibilizar el acoso sexual y el maltrato dentro del ámbito laboral precarizado, a raíz del acompañamiento a la denuncia de un caso paradigmático para la cultura, la educación y el Estado”, según señalaron en un comunicado.

“Esta acción se llevará a cabo en conjunto con colectivas de autoras, escritoras, directoras, técnicas de cine, bailarinas, músicas, trabajadoras de centros culturales, colectivos feministas y transfeministas; y organizaciones por los derechos humanos”, afirma el comunicado de la organización, que convoca a la conferencia de prensa el próximo jueves a las 18:30 en el auditorio Bauen en el centro porteño. “Llegó la hora de la emancipación política de nuestros cuerpos. Estamos unidas. Somos cada vez más”, concluye el escrito.

Es justamente en el entorno de la cultura, donde en julio de este año trascendió una denuncia por acoso sexual al director de Centro Cultural San Martín, Diego Pimentel. La presentación fue realizada por Anahí de la Fuente, una maquilladora profesional, performer y comunicadora que había comenzado a trabajar en el área de Comunicación del centro cultural como community manager en junio de 2017.

“Acoso sexual permanente”. Contó De la Fuente lo que vivió en el Centro Cultural San Martín por parte del titular de la prestigiosa institución, Diego Pimentel. “Recuerdo uno de los primeros días. Este hombre llegó, éramos varios. A mí me saludó a distancia porque no me conocía. Pero a una compañera, con la que tenía más confianza, la saludó con un abrazo, a mi compañera con un beso en la frente y al varón con un beso normal”.

“Eso me llamó la atención, pero empecé a verlo más seguido y lo naturalicé. Un día, por un festival que él organiza, hubo un cóctel de celebración y un brindis. Ahí se sentó al lado mío, conversamos y se empezó a subir de tono. Al irnos, se ofreció a llevarnos a todas, dio una vuelta bárbara para dejarme a mí a lo último y me hizo pasar adelante. De ahí en más empezó el acoso, físico y emocional. Pidió mi número y me llamaba hasta los fines de semana”. Ademas la víctima agregó: “Se suponía que no me tenía que llamar a mí, sino a los jerárquicos de la parte de Comunicación. Nosotros éramos tres chicas y un varón, pero al varón no lo llamó jamás”, explicó sobre su jefe.

Lo que parecía una seducción torpe e incómoda se convirtió en violencia, según le relató la artista: “Me agarraba de las manos, me tiraba para atrás los brazos, como en un gesto de reducirme. Faltaba que me ponga las esposas. Nunca lo interpreté como un juego. Eso es lo que dice la gente cómplice. ¡Era mi jefe! Lo que hacía era incitar a un juego de violencia sexual, totalmente fuera de lugar. Yo me quedaba paralizada y me intentaba soltar. Me agarraba, me pellizcaba de la cintura, me abrazaba y me apoyaba. Noté que era cada vez más intenso, entonces me puse en alerta, y me dije: esto va a ser peor”.

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