El hermano reconoció “en un 90%” al presunto parricida y cree que fue el asesino

Diego Enrique Del Río, el mayor de los hijos de las víctimas José Enrique Del Río y María Mercedes Alonso, declaró ante los fiscales y se convirtió en la segunda persona del entorno familiar que complica la situación del detenido.

 

 

El hermano mayor del presunto parricida Martín Santiago del Río, lo reconoció “en un 90 por ciento” por su contextura física y por su forma de caminar, como el hombre encapuchado y con barbijo que quedó filmado caminando ida y vuelta desde el barrio porteño de Núñez hasta la mansión de Vicente López y, tras ver las pruebas, le dijo a los fiscales que no tiene dudas de que pudo ser el autor del crimen de sus padres, informaron hoy fuentes judiciales y su abogado.

Se trata de Diego Enrique Del Río (48), el mayor de los hijos de las víctimas José Enrique Del Río (74) y María Mercedes Alonso (72), quien el viernes pasado brindó una nueva declaración testimonial ante los fiscales de Vicente López a cargo de la causa, tras la detención de su hermano menor Martín (47).

“Diego estaba shockeado, pero afirmó en esa testimonial que le daba toda la sensación de que el hombre de los videos era su hermano por su forma de caminar”, confirmó a Télam el abogado Félix Linfante, quien lo representa como particular damnificado y el viernes lo acompañó a la sede de la fiscalía.

El reconocimiento

Según las fuentes consultadas por Télam, luego de que le exhibieran los videos, Diego Del Río aseguró que por la forma de caminar encorvada, con la cabeza gacha, con pasos cortos y haciendo “zigzag”, creía “en un 90 por ciento” que era su hermano, y agregó que si se le viera el rostro tendría una certeza del “ciento por ciento”.

Incluso, cuando los fiscales le mostraron un video que grabaron de su hermano menor caminando por un pasillo de la Fiscalía General de San Isidro el día de su indagatoria, el testigo dijo: “Él no camina así”, dando a entender que durante la diligencia judicial se esforzó por cambiar su forma de caminar.

Luego de ver todas las pruebas que los fiscales Alejandro Musso, Marcela Semería y Martín Gómez acumularon en la causa, el mayor de los hijos del matrimonio asesinado “dijo que no tenía dudas de que su hermano menor haya sido el asesino”, confió a Télam uno de los investigadores.

 

 

Diego Del Río agregó que su hermano Martín, a quien en la familia le dicen “Pato”, era un “chamuyero”, que vivía “endeudado”, que a él y a su esposa les pidió prestado un dinero en dólares que nunca les terminó de devolver y que vivía con “problemas”, aunque nunca se imaginó que pudiera terminar así.

El del hermano es el segundo reconocimiento de una persona de su entorno que lo complica con los videos de la causa.

Es que la madrugada del jueves pasado, a horas de la detención de Del Río, Paola, la mujer con la que el imputado tenía una relación extramatrimonial también lo reconoció en las filmaciones cuando declaró ante los fiscales en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro.

La misma testigo le dijo a los investigadores que seis días antes del crimen del matrimonio, Martín Del Río la hizo caminar desde Núñez a Vicente López el mismo camino que en los videos se observa hacer al sospechoso, en lo que los investigadores creen que fue un ensayo para monitorear las cámaras de la zona y hacer una estimación de tiempos.

“Le hizo hacer el mismo recorrido que el matador”, dijo a Télam una fuente judicial, quien precisó que según la testigo la caminata “se inició cerca del edificio Chateau, por avenida Del Libertador, cruzaron General Paz, doblaron por Zufriategui hasta 25 de Mayo y caminaron hasta Melo por donde bajaron hasta la casa de los padres”.

En tanto, Martín Del Río difundió a través de su nueva abogada, Mónica Chirivin, una carta escrita de puño y letra donde entre otras cosas afirma: “soy inocente, me mataron a mis padres”, “en mi vida hubiese hecho una cosa así, nunca”, “viejos los amo y los voy a amar toda la vida” y “voy a luchar para saber qué pasó”.

La causa

El comerciante Martín Del Río fue detenido el miércoles pasado como autor de un presunto doble parricidio, y quedó imputado por “doble homicidio cuádruplemente calificado por el vínculo, la alevosía, por criminis causa y por el uso de arma de fuego”, delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

Para el equipo de fiscales, el menor de los hijos de los Del Río fue quien el pasado 24 de agosto por la tarde ejecutó a sus padres en la casona de la calle Melo al 1100 de Vicente López con una pistola calibre 9 milímetros desde el asiento trasero del auto donde fueron hallados asesinados, dentro de la cochera; y creen que el móvil fue económico, ya que no podía sostener la mentira de una mudanza que les había prometido a un departamento de Núñez valuado en más de un millón y medio de dólares que no había terminado de comprar.

 

 

Las principales pruebas que lo incriminan son los videos donde lo identificaron como la persona que caminó ida y vuelta de Núñez a Vicente López y que entre las 17.33 y las 18.30 presuntamente entró a la casa a asesinar a sus padres, el análisis de su celular que quedó prendido para despistar dentro de su camioneta en la zona de Núñez donde lo dejó encendido y los mensajes extraídos de los celulares de las víctimas donde queda claro que los engañaba con una mudanza que nunca iba a suceder.

Además, se secuestró en un departamento de Belgrano que él alquilaba una pistola Glock 9 milímetros y una credencial de otra arma Bersa del mismo calibre pero aún no hallada, también un buzo azul con capucha similar al usado por el caminante que quedó filmado y, dentro de su camioneta Mercedes Benz, una bolsa de tela de una inmobiliaria idéntica a la que portaba el presunto asesino en los videos y escondido en el compartimiento de la goma de auxilio, el juego de llaves con el control remoto de la puerta del garaje de la mansión que usaba su padre.

Comentarios