Caso Pérez Volpin: procesaron por encubrimiento al director del sanatorio de La Trinidad

La causa se abrió después del juicio oral en donde se condenó al endoscopista por la muerte de la periodista.

La Justicia procesó este lunes por el encubrimiento de la muerte de Débora Pérez Volpin a Roberto Martingano, director médico de la clínica La TrinidadTambién procesó por falso testimonio a la instrumentadora, Miriam Frías, que estuvo presente en el procedimiento en donde murió la periodista. Mientras tanto, la jueza María Fabiana Galletti decidió sobreseer al resto de los acusados: el directivo de Galeno Eduardo Cavallo; el médico Sebastián Alfredo Cecchi y la jefa de servicios Claudia Esther Balceda.

Según se determinó, “resulta claro que existió por parte de Roberto Osvaldo Martingano un accionar tendiente a ocultar prueba a los investigadores de vital importancia para la comprobación del delito y para la determinación de la responsabilidad penal de los implicados”. La jueza dijo que “es evidente que su conducta no ha sido inocente o ingenua ni que obró en desconocimiento de la situación”.

El fallo afirmó que tras el fallecimiento de Débora, Martingano “ordenó” que se pusiera a “resguardo únicamente la caña endoscópica” y “tomó inmediato contacto directo con todos aquellos que participaron del estudio y otros profesionales”; “supo por sus peritos la causa probable (luego confirmada) del fallecimiento; mandó a preservar sólo una parte del equipo endoscópico y participó activamente de todas las requisitorias policiales y judiciales”. “Con todo esa información anticipada y privilegiada, siempre estuvo un paso adelante en la investigación; y, en ese contexto, seleccionó qué elementos probatorios aportar”.

Me encuentro en condiciones de afirmar, con el grado de certeza que este estadio procesal requiere, que el Dr. Martingano tuvo en sus manos los elementos de prueba señalados, pero decidió aportar sólo parte de ellos”, dijo la jueza. Así lo procesó por encubrimiento y lo embargó por 500 mil pesos.

Sobre la instrumentadora, que se la pasó repitiendo “no recuerdo” una y otra vez en el juicio oral, cuando le tocó declarar, la jueza afirmó: “me resulta imposible creer que, ante una situación médica tan extrema como la acontecida, nada haya podido ver, oír o percibir con sus sentidos por estar, supuestamente, ‘atenta a la mesa, no al estudio en sí’”. “Miriam Eliana Frías resultaba ser una testigo primordial, no sólo por haber percibido el acontecimiento en su totalidad, sino también, por su experiencia profesional y con su reticencia lesionó el bien jurídico tutelado, al poner en peligro la decisión del caso (en el juicio oral) , ya que no considero sus ‘no recuerdo’ auténticos”. El procesamiento fue por falso testimonio y el embargo de 250 mil pesos.

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