C.A.B.A. sumo dos Unidades Febriles de Urgencia de pediatría

El Ministerio de Salud de la Ciudad reforzó el sistema sanitario con dos nuevas Unidades Febriles de Urgencia de pediatría en los Hospitales Ramos Mejía y Durand, que cuentan con cuatro consultorios y dos médicos especialistas por turno, y el equipamiento necesario como tensiómetros, termómetros, saturómetros y estetoscopios.

Desde el inicio de la pandemia, el Gobierno Porteño está llevando adelante un plan integral e interministerial para hacerle frente al coronavirus. Se incorporaron 1.950 camas en hospitales especialmente destinadas a pacientes con coronavirus: 450 de terapia intensiva, 1.500 de internación general y hay 5.000 más para pacientes leves que no requieran de cuidados especiales entre hoteles y el nuevo Centro de Resguardo Costa Salguero.

El Hospital Ramos Mejía cuenta con 29 camas de terapia intensiva para pacientes con coronavirus, y además tiene 90 camas de internación general para pacientes con un cuadro moderado de COVID-19.

Por otro lado, el establecimiento tiene alrededor de 200 camas más, entre internación general y de terapia intensiva, para el tratamiento de personas con otras patologías.

El director médico del Hospital Ramos Mejía, Hugo Pandullo, explica que “a lo largo de estos cinco meses el hospital ha sufrido un cambio por distintas etapas. Hemos transformado salas generales en salas de COVID, hemos ampliado las camas de terapia intensiva y hemos ampliado el lugar de los pacientes en espera de los resultados”.

“Hoy nosotros contamos con un abastecimiento, con materiales e insumos necesarios que son de muy buena calidad y recibimos las cajas con camisolines, con kits, con botas, etc”, agrega.

José María Bruguera, médico infectólogo del Ramos Mejía, detalla cómo se prepararon para la pandemia: “Lo primero que hicimos es armar protocolos y equipos de trabajo. Los meses van pasando y el trabajo va aumentando, y estamos innovando y previendo, en base a la demanda que hay, cómo afrontarlo”.

“El trabajo es duro, uno entra temprano y no sabés cuándo terminás porque depende de la demanda que tiene la gente. Hemos tenido meses más tranquilos, como cuando empezamos en abril, en mayo aumentó el número de consultas, en junio se duplicó y ahora aumentó un poco más que el mes anterior, pero estamos pudiendo satisfacerlas”, cuenta.

Bruguera también destaca la importancia de mantener el cuidado de su familia después del trabajo: “En mi caso estoy casado y tengo cuatro hijos menores, y tengo un protocolo propio de cambiarme en el hospital, cambiarme dentro del auto y después hacerlo en la entrada de la casa. Creo que a todo el mundo le cambió la pandemia su ritmo de vida y la cabeza, sobre todo”.

El Gobierno porteño ya incorporó 1.950 camas en hospitales destinadas especialmente a pacientes con coronavirus

Fotos GCBA

 

“Acá no hay viernes, sábado o domingo. Por el almanaque me entero qué día es, porque estamos trabajando todos los días, feriados, esto no se para”, asegura.

Por otra parte, el Gobierno porteño sumó más de 4.600 personas a todo el sistema hospitalario: 1.200 médicos, 2.300 enfermeros, 290 kinesiólogos, 122 bioquímicos y 750 entre técnicos especialistas de la salud, personal de administración y servicios generales. Por otro lado, para el seguimiento epidemiológico de los ‘contactos estrechos’, los dispositivos en los barrios, los testeos rápidos y sistemáticos al personal de la Ciudad, y los hoteles especialmente preparados para recibir pacientes leves, se incorporaron 1.300 personas entre médicos, enfermeros, profesionales de la salud y técnicos especialistas.

En paralelo, se reforzó el equipamiento en los hospitales con más respiradores, monitores multiparamétricos, equipos de Rayos X y de diálisis portátiles, entre otros elementos clave para el cuidado de los pacientes internados. También se sumaron ambulancias con el fin de dar una respuesta rápida ante cualquier urgencia o necesidad de traslado de una persona.

Además, se les brinda a los centros de salud todos los Elementos de Protección Personal necesarios para que los profesionales puedan atender a los pacientes de manera segura: barbijos, máscaras faciales, guantes, cofias, botas, camisolines, entre otros. Se realizan dos entregas semanales y la cantidad de insumos es de acuerdo a las necesidades detalladas por cada institución.

Por último, se crearon 22 Unidades Febriles de Urgencia (UFUs) que están anexas a hospitales públicos con el objetivo de generar un nuevo punto de diagnóstico previo a la guardia.

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