10-M: el pueblo maradoniano sale a la calle a pedir justicia por Diego

Los fanáticos de Diego Maradona, con la adhesión de la familia del astro, protagonizarán este miércoles la marcha del 10-M en reclamo de justicia por su muerte, que es investigada por la fiscalía de San Isidro y tiene hasta el momento siete personas imputadas en la causa.

La convocatoria se realizará desde las 18.00 en el Obelisco porteño, con el lema “No se murió, lo mataron”, una sospecha que cobró mayor fuerza desde la revelación de audios muy comprometedores entre los encargados de cuidar la salud del ídolo y que constan en la investigación coordinada por el fiscal general John Broyad.

La iniciativa surgió de forma espontánea en las redes sociales y se viralizó a partir del impuso que le dieron distintas agrupaciones de fans como Pueblo Maradoniano, Comando Maradona y La Diego Maradona.

“No hay una organización oficial, es una convocatoria a la que nosotros le dimos mayor visibilidad. Nos pareció una excelente fecha: 10-M, 10-Maradona, sin dudas que era el día”, explicó a Télam Diego Coelho, integrante de Pueblo Maradoniano.

“Nos unimos a un pedido de justicia y convocamos a la gente para que vaya al Obelisco en paz y con barbijo. Ese es nuestro pedido, pero no depende de nosotros que sea en paz y con barbijo porque sabemos muchas veces lo que puede pasar cuando hay tanta masividad”, aclaró Coelho.

Con el antecedente caótico en las calles, el día del velatorio en la Casa Rosada, fuentes del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires adelantaron a Télam que se evalúa la disposición de “un servicio preventivo de seguridad distinto al que se hace en todas las movilizaciones, compuesto por el seguimiento digital desde el Centro de Monitoreo más el personal apostado en las calles”.

Según pudo averiguar esta agencia, al menos las barras de Boca Juniors, Racing Club, Nuevo Chicago, Almirante Brown y Arsenal tiene previsto participar de la manifestación.

También lo hará la familia directa de Diego: las hijas Dalma y Gianinna junto a su madre Claudia Villafañe, aunque sólo lo harán como respaldo al clamor popular de justicia, sin responsabilidad alguna en la organización.

“Nuestra idea no es faltarle el respeto a nadie, ni hacer quilombo para cortar las calles, ni molestar al que está laburando. Queremos ir a reclamar justicia, que el pueblo sepa que Diego no murió, lo mataron”, afirmó el miembro de Pueblo Maradoniano, una agrupación que se desprendió de la Iglesia Maradoniana a finales de 2020.

Maradona falleció a los 60 años el pasado 25 de noviembre mientras cumplía una internación domiciliaria en una casa alquilada en un barrio de la localidad bonaerense de Tigre, semanas después de someterse a una operación en el cráneo por un hematoma subdural.

En la causa que investiga el presunto delito de homicidio culposo, la Justicia imputó al neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica coordinadora Nancy Forlini y los enfermeros Dahiana Gisella Madrid, Ricardo Almirón y Mariano Perroni (coordinador).

Las conversaciones del equipo médico de Maradona incorporadas a la investigación revelan serias irregularidades en el tratamiento de su cuadro clínico y sus adicciones.

“Estas escuchas que se conocieron le abrieron los ojos a unos cuantos. Nosotros lo venimos hablando desde mucho antes de que fuera operado en la Clínica Olivos el 3 de noviembre”, recuerda Coelho.

Ese día, cuando Diego fue intervenido por el hematoma subdural, miembros de distintas agrupaciones de fanáticos asistieron al sanatorio para cuestionar al entorno por el aislamiento al que sometían al astro y el bloqueo que desde su cuenta de Instagram ejercían para que recibiera el cariño de sus fieles.
El pedido de justicia para lograr “juicio y castigo a los culpables” se dará 48 horas después de la conformación de una junta médica para definir si en la muerte de Diego hubo mala praxis.

Más de 20 peritos oficiales y de parte estudiaran lo relacionado con el cuadro clínico, sanitario, cardiológico, psiquiátrico y psicológico en reuniones presenciales y virtuales.

Los peritos oficiales son Carlos Cassinelli, Federico Corasaniti, Agustín Grimoldi Vázquez y Javier Grubisa -los cuatro legistas de la autopsia-; el cardiólogo Gustavo Di Niro; los psiquiatras Enrique Gallego y José Luis Covelli; el toxicólogo Carlos Damin; el nefrólogo Hernán Trimarchi y el hepatólogo Fernando Cairo.

Las defensas presentaron Antonio Martín Maya y Antonio José Maya (por Luque); el psiquiatra Aníbal Areco y al cardiólogo Ricardo Iglesias (por Cosachov); la psiquiatra Blanca Graciela Huggelmann (por Díaz); Mariana Flichman y Guillermo López Ávila (por Forlini); y las psicólogas Karina Catanzariti y Laura Fusca (por Perroni).

Y las querellas, en representación de Dalma y Gianinna, nombraron al cardiólogo Sergio Víctor Perrone y a Mario Schiter, quien actuó como veedor de la autopsia y ya había tenido como paciente a Maradona.

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